Pra. Nilda L. Santiago
Como hijos de Dios, estamos llamados a vencer las tinieblas, porque somos hijos de la luz. En Éxodo 10.21-23 se nos demuestra, que cuando las plagas atacaban al pueblo egipcio, y llegó la oscuridad, en tres días nadie podía ver a su vecino, no obstante en las casas del pueblo de Dios, en todas sus casas había luz. SOMOS HIJOS DE LA LUZ, porque somos hijos de DIOS y Dios es luz y no hay tinieblas en ÉL.