Rev. José Pérez
Los fariseos, como ustedes saben, eran una secta religiosa, sumamente legalista.
Y habían sustituido la ley y los mandatos de Dios, las cosas bellas del Señor, por tradiciones humanas.
Habían adaptado las enseñanzas del Antiguo Testamento llevadas al pueblo, por medio de los profetas, inspirados por el Espíritu Santo.
Y ellos, habían tergiversado esas enseñanzas. Una de las enseñanzas que habían tergiversado era tratar de sustituir la verdad de Dios, por las fiestas y por las celebraciones.
En la Navidad, no son las fiestas y las luces y los regalos, lo que llena nuestra vida de alegría, sino la luz de Jesús que nos alumbró. CELEBRA A CRISTO, esta Navidad.